Sin embargo en la temporada 1931-32 el ahora Donostia FC quedó antepenúltimo, solo por delante de Alavés y Real Unión, con 14 puntos y a 3 del descenso. Juan Manuel Barroso, avisado por el presidente para que haga una plantilla lo más barata posible, empieza a fichar jugadores sin consultar con el entrenador y vienen futbolistas mediocres que la temporada anterior habían descendido con sus equipos a la Tercera División.






